Otro capítulo de horror protagonizado por agentes del Estado colombiano: descubren fosa común de víctimas asesinadas y presentadas como ‘falsos positivos’

CRONICÓN.NET /

Acaba de aparecer en una población del departamento de Antioquia la que podría ser la primera fosa común masiva con más de 50 cuerpos, presentados por el Ejército como bajas en combate, lo que en Colombia se conoce como “falsos positivos”.

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), creada a raíz de la suscripción del acuerdo de paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la insurgencia de las FARC, realiza desde el pasado 9 de diciembre diligencias de prospección y exhumación de cuerpos en el Cementerio Católico Las Mercedes del municipio de Dabeiba, en el occidente del departamento de Antioquia. Se trata de asesinatos presentados como bajas en combate, lo que constituye otro retrato horripilante y macabro de la guerra sucia que se libra en Colombia, una grave violación a los Derechos Humanos, pues son de los peores crímenes cometidos por agentes del Estado.

Según las pesquisas, se proyecta encontrar los restos de más de 50 personas presentadas ilegítimamente como bajas en combate, lo cual retrata la ruindad e inhumanidad con que actúa la fuerza pública colombiana.

La revista Semana de Bogotá elaboró un detallado informe periodístico que tituló: ‘Cementerio del horror: el lugar donde estarían ocultos los falsos positivos que el país no conoce’. No es para menos, pues se descubre medio centenar de ejecuciones extrajudiciales, supuestamente cometidas entre 2006 y 2007 en esa región del occidente de Antioquia, según los primeros indicios. Y lo más grave, según las proyecciones de las investigaciones, podrían ser más.

La investigación preliminar indica que se trata de hombres entre los 15 y los 56 años, con domicilio en Medellín y entre los que se encontrarían personas en condición de discapacidad.

La diligencia de la JEP se realiza en el marco del Caso 03 ‘Muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por agentes del Estado’ y del estudio de medidas cautelares en 17 territorios del país, donde se presume existen personas inhumadas dadas por desaparecidas durante el conflicto armado.

De esta manera, se viene contrastando una información referente a ejecuciones extrajudiciales seguidas de desaparición forzada en Dabeiba, explica un comunicado de prensa emitido por la JEP.

Este organismo de justicia transitoria adelanta trabajos de prospección en el cementerio, dando como resultado, hasta la fecha, la exhumación de siete cadáveres completos de presuntas víctimas de estos hechos.

En desarrollo de las diligencias se han recuperado numerosas estructuras y fragmentos óseos de otras posibles víctimas. Cabe destacar que estos hechos nunca habían sido investigados por la justicia ordinaria y que es una respuesta de la JEP para encontrar la verdad plena sobre la desaparición forzada en Colombia.

La investigación se realiza luego de una serie de versiones voluntarias, en el que un exintegrante del Ejército indicó tener conocimiento de muertes ilegítimamente presentadas como bajas en combate por parte de agentes del Estado en el municipio de Dabeiba. Dicha información fue contrastada con un conjunto de pruebas.

Al momento de llevar los cadáveres al cementerio, los militares se aseguraban de que los cuerpos quedaran enterrados sin ningún tipo de reseña. En uno de los archivos quedó la siguiente constancia: “El jefe de los obreros del municipio informa que en el cementerio se destina un lugar para inhumar todos los cadáveres NN, convirtiéndose en un sitio conocido como fosa común, en que se inhuman quince o veinte cadáveres sin rótulo, nombre ni fecha”. Esta declaración la firma la inspectora de Policía de la época.

Hay varios indicios de los asesinatos a manos de la unidad militar que opera en el occidente antioqueño. Cuando corría el segundo mandato del entonces primer mandatario Álvaro Uribe Vélez, la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz puso en conocimiento de la Presidencia de la República que el Ejército en esta región estaba violando las convenciones humanitarias. Y que tenía como blanco de sus operaciones macabras a mujeres, menores de edad y personas reincorporadas a la vida civil tras haber desertado de la guerrilla.

La investigación de la JEP sigue su curso y detallará en el curso de los próximos meses varios hechos de horror cometidos por los agentes del Estado colombiano.