Militares brasileños proyectan plan táctico y estratégico para enfrentar posibles escenarios de confrontación bélica en Suramérica

CRONICÓN.NET /

Las Fuerzas Armadas de Brasil acaban de publicar su nuevo enfoque estratégico de defensa, en el que se contempla un posible escenario de conflictos bélicos en el área suramericana, destacando la necesidad de prepararse para “tensiones y crisis”.

La nueva versión de la Política Nacional de Defensa brasileña menciona “posibles desarrollos” de conflictos en los países vecinos y prioriza a Venezuela como un epicentro crítico.

Lo que parecía una bravuconada de Jair Bolsonaro, quien antes de asumir el mando ejecutivo en Brasil en enero de 2019, no descartaba la posibilidad de intervenir militarmente en Venezuela, ahora podría tomar cuerpo con la Doctrina de Defensa publicada en el denominado Libro Blanco de Defensa 2020.

Según la nueva versión de la política de defensa brasileña, la región de Suramérica dejó de ser un área libre de conflictos, razón por la cual las Fuerzas Armadas del país carioca no descartan alistarse para intervenir como “solución” a los conflictos en su zona circunvecina, sumando simultáneamente la mirada a la protección tradicional de su geopolítica, sostenida incluso durante la gestión de los gobiernos del Partido de los Trabajadores tanto de Luiz Inácio Lula como de Dilma Rousseff  sobre la defensa de la selva amazónica y el litoral Atlántico.

“No se puede dejar de considerar tensiones y crisis en el entorno estratégico, con posibles desdoblamientos para Brasil, de modo que el país podrá verse motivado a contribuir para la solución de eventuales controversias para defender sus intereses”, sostiene el documento de la nueva Política Nacional de Defensa de la nación suramericana.

Se trata de la primera vez desde 1999 que en la directriz castrense se menciona una probabilidad de conflictos, aunque al mismo tiempo agrega que el papel del Estado brasileño consiste en “profundizar los lazos” en la región.

Si bien en el documento no se especifica cuáles son los países con los que se podrían presentar conflicto, el gobierno de Bolsonaro considera que el régimen venezolano de Nicolás Maduro representa “la principal fuente de tensión”.

Jair Bolsonaro con los principales aliados de su gobierno: los militares.

Amazonia, área de interés geoestratégico

Como prioridad en el ámbito de la Defensa, se enumeran las zonas donde se concentran los poderes del país, como Brasilia o Sao Paulo, las regiones fronterizas y la Amazonia.

“La Amazonia, así como el Atlántico Sur, es un área de interés geoestratégico para Brasil. La protección de la biodiversidad y de los recursos minerales e hídricos, así como del potencial energético, es una prioridad para el país”, señala el documento.

También se menciona la pandemia del Covid-19 que está requiriendo el despliegue diario de 34.000 militares, de acuerdo con el Ministerio de Defensa. Esta participación de tropas se convirtió en la mayor que ha visto el país desde la Segunda Guerra Mundial, cuando 25.800 soldados fueron movilizados.

La nueva Política Nacional de Defensa que está recogida en un documento de 21 páginas, en el que se describen sus objetivos será enviada al Congreso este 22 de julio.

Tanto el Libro Blanco de Defensa como el mencionado documento que determinan la organización de la estructura militar nacional y definen sus respectivas disposiciones, se actualizan cada cuatro años.

Para Daniel Blinder, especialista argentino en geopolítica, politólogo de la Universidad de Buenos Aires, la estrategia castrense brasileña “responde al nuevo escenario que ven aquellos que hacen la política de defensa y que eventualmente tendrán la responsabilidad del despliegue del instrumento militar”.

Este analista explica que “Brasil tiene una coalición de gobierno de neoliberales, religiosos y militares que, si bien estaban en gobiernos anteriores, ahora con el cambio de escenario estratégico a nivel global, la idea de BRICS ya no es una realidad”. La nueva visión también responde a los cambios en la región: “Se acompaña en cierta medida las variaciones de la política latinoamericana, en especial, donde la Unasur está prácticamente muerta, por lo tanto todos los proyectos de integración sudamericana. Así, el ‘Brasil de Bolsonaro’ ya no lidera la región y ni siquiera es la sombra de lo que proyectaba el ‘Brasil de Lula’, aunque conserva ese importante aparato militar”.

Los cambios en la estrategia de defensa podrían ser preocupantes, porque las Fuerzas Armadas de Brasil cumplen un rol importante en la gestión del gobierno de Bolsonaro (con el vicepresidente y varios ministros, que incluso hoy ocupan de forma interina la cartera de Salud), cuya formación responde a los clásicos geopolíticos de este país centrados en su desarrollo y consolidación territorial, sumado a un alineamiento a Washington que podría avasallar la soberanía de sus pares suramericanos.

Para el reconocido líder del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), João Pedro Stédile los militares brasileños “no están preparados para un conflicto” y “arman estos fantasmas para aumentar su presupuesto”.

“Hay 8520 militares en el gobierno de Bolsonaro. Pero no habrá guerra en Sudamérica”, afirmó, el líder del MST, en una entrevista radial en la que analizó la crisis social y el futuro de la izquierda en Brasil.

“Hay 8520 militares en el gobierno, 2930 de ellos en actividad -explicó Stédile- buscan aprovecharse económicamente, juntar el sueldo antiguo con el nuevo de la función que ocupan ahora. Son oportunistas, pero no locos”, puntualizó, aunque no dejó de resaltar que “las Fuerzas Armadas de Brasil hoy son rehenes del gobierno de Donald Trump”.