“El efecto derrame en economía nunca funcionó”: Joe Biden reconoce fracaso del neoliberalismo en su primer discurso ante Congreso estadounidense

AGENCIAS /

El presidente estadounidense, Joe Biden, llamó a cambiar el modelo neoliberal (de libre mercado) al que criticó de manera categórica por ser un completo fracaso, al pronunciar su primer discurso ante el Congreso norteamericano.

Dijo que las políticas neoliberales fueron las que llevaron a Estados Unidos al colapso financiero del 2008 y llamó a cambiar el  modelo económico por uno más inclusivo, justo y solidario.

Durante su alocución ante las dos cámaras del Congreso, el mandatario estadounidense enfatizó que “el efecto derrame en economía nunca funcionó”, y por lo tanto, añadió, “es tiempo de hacer creer la economía desde abajo y el medio”.

Por ello anuncio que su administración planea subir el impuesto a las ganancias del capital al 43,4% para los ricos para lograr mayor equidad social.

“La clase media construyó este país y los sindicatos ayudaron a construir la clase media… Ya es hora de que las grandes corporaciones y los más ricos del país, que son el uno por ciento (de la población,  paguen su parte justa de impuestos”, precisó Biden en el tradicional mensaje del Estado de la Unión.

Recalcó que las fortunas y las grandes empresas tienen que ayudar a la inversión pública  pagando con sus impuestos y anunció que su gobierno se propone acometer en ese sentido una reforma tributaria.

Joe Biden, con la vicepresidenta Kamala Harris y la presidenta de la Cámara, Nancy Pelosi a su espalda, durante su discurso del Estado de la Nación ante el Congreso.

Biden señaló que un reciente estudio asegura que el 55 por ciento de las grandes empresas pagó cero impuestos federales el año pasado, y lograron 40.000 millones de dólares en beneficios, mientras que muchas evadieron impuestos o se acogieron a beneficios y deducciones por emplear a sus trabajadores en otros países. “Y eso no está bien”, denunció.

Tras explicar que los que ganan 400.000 dólares o más al año volverán a tributar el 39,6 por ciento, como estaba durante la Presidencia del republicano George W. Bush (2001-2009), aseguró que el Gobierno acabará con los resquicios que permiten a los más ricos pagar muy por debajo de lo que deberían según sus ganancias. Y advirtió de que el departamento de Hacienda actuará con mano duda con los millonarios que pretendan “engañar” sobre sus ganancias. “Muchas empresas también evaden impuestos a través de paraísos fiscales en Suiza y Bermudas y las Islas Caimán, y se benefician de lagunas fiscales y deducciones para deslocalizar puestos de trabajo y trasladar los beneficios al extranjero. Esto no es correcto”, dijo el inquilino de la Casa Blanca.

Con la suba de los impuestos a los más ricos el Gobierno de Biden quiere sufragar su plan familiar, con medidas sociales por 1,8 billones de dólares. Y con el alza de la tributación a las grandes compañías se propone financiar el Plan de Empleo o Plan de Infraestructuras, con más de dos billones de inversiones y la creación de millones de empleos para acometer las infraestructuras del país.

Antes, Biden hizo una férrea defensa de la labor de los sindicatos del país y subrayó que “Wall Street no construyó este país”, sino que fue “la clase media”. “Y los sindicatos construyeron la clase media”, subrayó. En este discurso que ofreció en la víspera de cumplir cien días en la Casa Blanca, Biden pidió al Congreso que apruebe su propuesta para defender las organizaciones sindicales y el derecho a pertenecer a ellas.

Hizo, además, otros alegatos, al apostar por los salarios dignos y subrayar que nadie que trabaje cuarenta horas a la semana debería estar por debajo del umbral de la pobreza. “Vamos a garantizar mejor acceso a una mejor educación”, agregó. Destacó además que su plan incluye un recorte impositivo por cada hijo y cuatro años más de educación gratuita, dos para la primera edad y dos para los terciarios comunitarios.