Desinformación, manipulación y concentración mediáticas: comunicación y poder en América Latina

IDEAL /

El Instituto para la Democracia Eloy Alfaro (IDEAL) que dirige la expresidenta de la Asamblea Nacional del Ecuador, Gabriela Rivadeneira Burbano, acaba de editar su nuevo libro que lleva por título La verdad que elegimos ver: comunicación y poder en América Latina que reúne ponencias, ensayos y artículos del curso del mismo nombre que impartió entre abril y mayo de 2022 este centro de pensamiento dedicado a la investigación política, generación de conocimiento e intercambio de experiencias sobre gobierno y liderazgo.

Bajo el paraguas de la “libertad de expresión” los medios corporativos han clausurado todo tipo de cuestionamientos sobre la información que divulgan, reduciendo la comunicación a una transacción mercantil y negándole el derecho a la información a los pueblos. Así, nunca había sido tan sencillo desinformar, tergiversar, mentir, y ocultar información.

Gran parte de los medios de comunicación privados producen o se apropian de determinados imaginarios sociales para crear realidades intencionadas y transformarlas en hegemónicas. Presentan una única definición de la realidad que impide descubrir su verdadero origen, pero que termina siendo aceptada como la única realidad por una gran mayoría.

Por ejemplo, el golpe de Estado a Evo Morales en Bolivia, el impeachment (juicio político) a Dilma Roussef y la injusta condena de Luiz Inácio Lula da SIlva se materializaron en las pantallas como supuestos delitos mucho antes de ser juzgados. Para cuando llegaron las infames condenas, ya no había duda de su culpabilidad. La construcción narrativa convirtió en grandes verdades lo que tomaría años en ponerse al descubierto como viles persecuciones políticas a las y los líderes progresistas en el continente. Los medios de comunicación dejaron de ser intermediarios para entrar en la batalla del poder constituir o destruir.

Construir nuevos sentidos hegemónicos en favor y con los pueblos, depende en gran medida de una comunicación directa, creativa, plural y alternativa. La comunicación debe ser entonces materia urgente de cualquier proceso transformador.

Por ello, es necesario comprender cuáles son las tensiones, disputas y motivaciones de quienes cotidianamente trabajan en la supuesta construcción de la realidad social. ¿De qué manera incide la información en la calidad de nuestras democracias? ¿Cuál es el impacto de esa información en la estructuración social dominante que ordenan las memorias y los destinos de nuestros pueblos? ¿Qué relato político construyen los gobernantes y los medios de comunicación? ¿De qué manera el pueblo puede ser un contrapeso a la comunicación hegemónica? ¿Qué han hecho los gobiernos progresistas por la democratización de los entornos comunicacionales?

Herramientas de dominación que de información

Los medios de comunicación corporativistas tienen un rol preponderante en la sociedad patriarcal y en la conservación del sistema hegemónico; en su accionar está el sostenimiento de imaginarios que alimentan la pasividad y sumisión de la sociedad. Mantener el statu quo de las élites económicas que sostienen su funcionamiento ha sido argumento por el que cada vez son más herramientas de dominación que de información, sobre todo cuando se enfrentan a gobiernos de izquierda, como pasó en la primera década de este siglo siendo herramientas de la guerra judicial o ‘lawfare’, y como pasa hoy en el apogeo de un segundo ciclo progresista, cuando operan como partidos políticos en disputa de realidades políticas cada vez más diversas.

Cuando los gobiernos obedecen a sus pueblos, la transformación implica una serie de políticas de redistribución de la riqueza que pone adeudo sobre las economías dominantes para que sean también corresponsables del desarrollo integral de la misma sociedad. Si las grandes mayorías tienen mejores condiciones de vida, las sociedades en su conjunto también. En el sistema capitalista las grandes fortunas se sostienen gracias al consumo de las mayorías que son las que sostienen el sistema y muchas veces a las cadenas de explotación laboral de nuevo tipo. En palabras de Rodolfo Walsh: “Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas”.

Entonces nos corresponde no sólo debatir sobre esta realidad, sino apostar por la generación de medios de comunicación que hagan contrapeso a los tradicionales, de nuevas retóricas y simbologías sociales para que el ejercicio participativo tenga cada vez más y mejores herramientas para la relación de la comunicación con la política y, por tanto, la comunicación con el poder, un poder al servicio de la gente.

Como Instituto para la Democracia Eloy Alfaro ideal, seguimos promoviendo espacios de debate y de pensamiento crítico al servicio y a la altura de estos tiempos, y de las nuevas generaciones; este libro que compila artículos de nuestros docentes, expertos en materia de comunicación, así como los mejores artículos de nuestros estudiantes del curso La verdad que elegimos ver: Comunicación y poder, para alimentar las experiencias locales y regionales en materia de comunicación alternativa o contra hegemónica y de la avanzada de pensamiento nuestroamericano.

GABRIELA RIVADENEIRA BURBANO

Directora ejecutiva de IDEAL

Descarga del libro

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La verdad que elegimos ver: comunicación y poder en América Latina