Categórica presión ciudadana logró la renuncia del gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, salpicado por hechos de corrupción

Miles de ciudadanos en San Juan celebraron la renuncia de Ricardo Rosselló como gobernador de Puerto Rico.

CRONICÓN.NET /

Luego de más de diez días con miles de manifestantes agolpados en las calles de San Juan que se las ingeniaron para mostrar su rechazo al gobernador Ricardo Rosselló, cuyo descontento se agrupó bajo el lema #RickyRenuncia, este miércoles 24 de julio, el dignatario no tuvo otra opción que presentar su renuncia ante una rueda de prensa.

Roselló, el duodécimo Gobernador de Puerto Rico que se juramentó el 2 de enero de 2017, se vio presionado a renunciar ante la indignación ciudadana que generó la revelación de los contenidos de un chat en el que con varios de sus colaboradores intercambiaba mensajes que han sido calificados de misóginos y homófobos, y que también incluyen burlas a las víctimas del huracán María que devastó la isla hace dos años.

En efecto, la polémica en torno a Rosselló estalló a mediados de junio después de que se filtraran 889 páginas de su conversación privada de Telegram, donde el propio gobernador y sus más cercanos colaboradores de la Administración intercambiaban mensajes con contenido violento, misógino y homófobo, así como burlas sobre periodistas, activistas y políticos.

Pero para los manifestantes, los mensajes del chat son solo una parte del problema, pues también acusan al Gobernado puertorriqueño de corrupción y de mal manejo de la crisis económica en la que se hundió el país luego del huracán.

Roselló en el mensaje que dirigió al país anunció que abandonará el cargo este 2 de agosto, en medio de la contundente presión ciudadana para que dimitiera.

“Hoy les anuncio que estaré renunciando al puesto de gobernador efectivo el viernes 2 de agosto de 2019, a las 5.00 de la tarde”, señaló durante una rueda de prensa ofrecida en La Fortaleza, la sede del Gobierno, y transmitida en directo a través de la red social Facebook.

Una vez consumada la dimisión, la actual secretaria de Justicia, Wanda Vázquez, asumirá la Gobernación.

Hasta entonces, Roselló planea dedicarse a “asuntos pendientes que viabilicen una transición ordenada”.

Refiriéndose a las protestas que habían precedido a este anuncio, el Gobernador afirmó que “el reclamo ha sido contundente” y que lo ha recibido “con el más alto grado de humildad”.

“Estaba dispuesto a enfrentar cualquier reto teniendo el pleno entendimiento que prevalecería ante cualquier imputación o cualquier proceso. A pesar de contar con el mandato del pueblo que democráticamente me eligió, hoy siento que continuar en esta posición representa una dificultad para que el éxito alcanzado perdure”, reconoció.

Es el primer Gobernador puertorriqueño que no llega a agotar el mandato de cuatro años. La noticia de la dimisión llegó mientras el Congreso se prepara a iniciar un juicio político a raíz del contenido filtrado por un medio independiente del chat de Telegram.

Una comisión de juristas nombrada por el presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Méndez, determinó que hay base para un juicio político contra Rosselló, al hallar indicios de al menos cinco delitos en ese chat, informó la prensa local.

En los chats, revelados por el Centro de Periodismo Investigativo, Rosselló y sus allegados planificaban además operaciones de manipulación de la opinión pública así como pullas contra periodistas, políticos opositores y líderes de organizaciones de la sociedad civil.

La crisis política que afronta Puerto Rico se ve contaminada por un factor indeseable: la condición de Estado libre asociado, un eufemismo, para evitar señalar que esta nación caribeña es una colonia estadounidense desde 1898.

La resolución de la crisis de esta isla debería involucrar solo a los ciudadanos puertorriqueños, pero para su infortunio queda atravesada por las decisiones que se adopten en Washington y por las luchas de poder que ahí tienen lugar.

En la actual coyuntura, el yugo colonial deja a Puerto Rico atrapado entre un liderazgo local insostenible y el embate del no menos impresentable presidente Donald Trump, quien aprovecha la turbulencia para atacar a su adversario Rosselló, pero ha negado de manera sistemática los recursos que la isla necesita con urgencia para superar el declive generalizado que la azota desde hace más de una década.