AMÉRICA LATINA PUEDE SER PARTE DE SOLUCIÓN CONTRA ALZA DE LOS ALIMENTOS

América Latina, con el 28% de la superficie potencialmente arable de la Tierra, puede ser parte de la solución al problema del alza de precios de los alimentos, según un informe del Banco Mundial.

"De los 445,6 millones de hectáreas de tierra en el mundo entero que podrían ser utilizadas para una expansión sostenible de áreas de cultivo, unos 123,3 millones (28%) se halla en América Latina", explicó el informe.

Titulado "Alza de precios de los alimentos: Respuestas de América Latina y el Caribe a una nueva normalidad", el texto fue presentado a una treintena de ministros de Finanzas de la región, reunidos en Calgary con motivo de la asamblea anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Solamente África tiene más tierra cultivable, un 45% del total mundial, añadió el texto.

Los precios mundiales de los alimentos alcanzaron un nuevo récord en febrero por octavo mes consecutivo, según cálculos de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

América Latina, en especial el istmo central, cuyos países importan buena parte de su consumo alimenticio, también se ve afectada, advirtió el texto del BM.

Pero al mismo tiempo la región "puede ser parte de la solución", explicó en entrevista con periodistas la responsable del Banco Mundial para América Latina, Pamela Cox.

"América Latina no ha alcanzado sus límites (de producción), pueden hacer aún mucho para aumentar su producción, tiene mucha agua... Hay un gran potencial para seguir alimentando al mundo " , explicó.

Solamente Australia y Nueva Zelanda superan a América Latina en recursos hidráulicos renovables per cápita, recordó el informe.

Las principales potencias exportadoras de la región, Brasil, Argentina, Uruguay o México tienen un buen nivel de desarrollo tecnológico, suficiente para dar un nuevo salto productivo hacia adelante.

América Latina representaba en 2009 el 14% del total de exportaciones agrícolas del mundo, según los cálculos del BM.

El 52% de la soja que se vende en el mundo se produce en la región, el 44% de la carne, el 70% de plátanos, el 45% de café y el 45% de azúcar.

Pero el sector sufre también de obstáculos para su desarrollo, como su falta de infraestructura, la mediocridad de sus transportes y la baja productividad.

Eso tiene también un impacto a la hora de importar comida, como sucede en América Central.

El 93% de la población latinoamericana vive en países exportadores de alimentos, por lo que se puede beneficiar del aumento de los precios.

"Pero América Latina es también una región muy urbana. El 70% (de la población) vive en las ciudades, y esa gente también sufrirá el impacto del aumento de precios", explicó Cox.

Justo antes de la crisis financiera de 2008, un país como Brasil aumentó en un 8% el monto de las transferencias de dinero a los más pobres, un programa de lucha contra la pobreza muy elogiado por instituciones multilaterales.

Otra medida para paliar una posible crisis social sería eliminar tarifas a la importación de alimentos.

"Lo que no estamos recomendando son los subsidios alimenticios. Son caros y acostumbran a no funcionar", explicó Cox.

AFP, marzo 26 de 2011.