DE ALLENDE A MADURO: LA HISTORIA NO SE REPITE

Salvador Allende
Nicolás Maduro

 

POR OCTAVIO QUINTERO

Tenemos a Venezuela al borde de un colapso democrático, a juzgar por la prioridad e intensidad que los medios de comunicación en Colombia le asignan a las marchas de protesta contra la administración de Maduro, encabezadas por millares de estudiantes.

Sea que haya exageración en las noticias o que en verdad se venga gestando un desenlace político de hecho, dos claros respaldos ofrecidos a Maduro en este trance dejan la sensación de que detrás de todo el conflicto venezolano, el Imperio mete baza.

Primero fue Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) que dijeron respaldar al gobierno de Venezuela "ante los recientes actos violentos y los intentos de desestabilizar el orden democrático"…

Y en las últimas horas, China, que hasta hace poco ni se asomaba por estas tierras latinas, confía en que "el gobierno venezolano y su pueblo tienen la capacidad de gestionar adecuadamente sus asuntos internos, mantener la estabilidad nacional y promover el desarrollo social y económico", dice la canciller, Hua Chunying.

El respaldo de Mercosur no menciona para nada a Estados Unidos pero entre líneas del comunicado se desprende que le dice algo así como "no te metas ahí"…

Pero China sí se refiere concretamente al Imperio occidental y le insta a mejorar el diálogo y las relaciones con Venezuela a la que le "otorga gran importancia a su cooperación y tiene voluntad de intensificarla".

Cualquiera puede ya imaginar qué se desprendería de un derrocamiento de Maduro y qué reflejos tendría el hecho político en el espejo latinoamericano y mundial.

Algo va de 1975 al 2014 entre Allende y Maduro. "No estamos solos", pudiera decir ahora el mandatario venezolano, al contrario de lo que pasó con el chileno cuando fue masacrado por el Imperio sin que la comunidad latina de entonces, derramara una lágrima.

Fin de folio. En estos últimos años, desde que Chávez asumió el poder y le siguió Maduro, Colombia ha estado muy activa del lado de los conspiradores. Podría caerle algo del mensaje de Mercosur y China: "no te metas en el asunto".

18 de febrero de 2014.