LA PRENSA LATINOAMERICANA SEGÚN MIGUEL ÁNGEL BASTENIER

"LOS MEDIOS DIGITALES AMENAZAN CIRCULACIÓN DE LA PRENSA ESCRITA"

Crítico, punzante, irónico y con cierto sentido del humor, el veterano periodista hispano-colombiano, Miguel Ángel Bastenier, director adjunto del servicio extranjero de El País de España, hizo un pormenorizado análisis en diálogo con www.cronicon.net sobre lo que, en su opinión, es el periodismo en América Latina.

Profesor de la Escuela de Periodismo de la Universidad Autónoma de Madrid y de Fundación Ortega y Gasset en historia contemporánea, Bastenier es uno de los periodistas españoles que buena parte del año se la pasa recorriendo como conferencista o como asesor de medios de comunicación, buena parte de Latinoamérica.

En la siguiente entrevista, el experimentado comunicador hace su radiografía de la prensa latinoamericana.


MIGUEL ÁNGEL BASTENIER

¿Cuál es el reto para los periódicos en este comenzar del siglo XXI?

Intentar hacer un periodismo de interpretación que es el único que tiene la posibilidad de sobrevivir. Lo que ocurre es que este periodismo a palo seco sin medios para sustentar esa interpretación sin el conocimiento directo es muy poca cosa lo que se puede hacer. Es necesario ir a los sitios y eso cuesta plata; no pueden subsistir grandes periódicos sin un buen presupuesto económico.

¿En ese sentido, cuál es su análisis de los periódicos de América Latina?

En América Latina no hay un periódico prospectivista, en el sentido de que tenga una interpretación del mundo, esto solo se puede lograr teniendo corresponsales en el mundo, recorriendo el mundo, discutiendo cómo es el mundo, explicando tu país al mundo y explicando el mundo a tu país. Sin corresponsales eso no se puede hacer y no hay ningún país en América Latina, con la única excepción de Clarín de Argentina, que tenga un planteamiento externo, suficientemente rico como para poder hablar de diario perspectivista. Que no lo haya en México es una gran vergüenza porque este país es una gran potencia cultural y demográfica.

¿Dada su experiencia, qué se debería hacer?

Cuando entro en una redacción en México o en Colombia lo primero que noto es un problema de empresa. Y ahí me surge esta pregunta:¿qué es la empresa periodística en América Latina? Es una empresa familiar, que en la mayoría de los casos vienen del siglo XIX.

Pero la empresa PRISA, la editora de El País, periódico del cual usted es subdirector, es una empresa familiar, de la familia Polanco…

Sí, cierto, pero es una empresa que cotiza en bolsa y sus acciones están repartidas. Cuando hablo de una empresa familiar con respecto a América Latina me refiero a algo negativo. Son familias históricamente relevantes en su país por varias generaciones, que son las que pudieron fundar un periódico, que tienen otros intereses económicos, aquellos que en mi época marxista se llamaban oligárquicos. Esto pasa hasta en Argentina, quizá el país con la prensa de más calidad y avanzada del continente. Entonces lo que hay es un problema de empresa, o de tejido socioeconómico. El tejido socioeconómico de los países latinoamericanos no sólo es autónomo sino que dicta a los poderes públicos qué es lo que tienen que hacer. O sea que es mucho peor que lo que ocurre en España.

¿En su condición de ciudadano hispano-colombiano, cuál es la lectura que hace de la concentración en Colombia de los principales medios de comunicación en reducidos grupos económicos?


En el caso de Colombia, con 44 millones de habitantes o más, el número de integrantes de esa elite es a los sumo de tres mil personas. Es así de triste. Ese número es intrínsicamente antidemocrático. Y no es que Colombia no sea una democracia formal, como la mayoría de los países latinoamericanos. Pero la realidad es que el proceso de toma de decisiones se hace entre muy pocas personas, y además son todos primos. Todo esto lleva a empresas poco profesionales, que usan el poder público para sus intereses, que tienen cautivo un mercado de anuncios clasificados, que pueden joder a un periódico nuevo independiente negándole la publicidad. Una sociedad débil, paradójicamente, es aquella que puede destruir a un periódico más fácilmente. Una sociedad fuerte no tiene por qué plantearse esa necesidad, con tal de que el periódico opere dentro de unos criterios aceptables en una democracia.

¿Y cuál es su opinión de la calidad del periodismo colombiano?

En Colombia el periodismo es cada día más oficialista, recoge solo lo que dicen las fuentes oficiales, se hace cada día menos reportería de calle, de gente de realidad, de sociedad. No se puede seguir haciendo periódicos como se hacen en la actualidad, pues ha muerto el periodismo de declaraciones. Se debe tener en cuenta que los voceros de los poderes públicos nunca han convocado ruedas de prensa para dar conocer algo noticioso a la opinión, sino para exponer lo bien que lo hacen, o tratar de simular lo mal que lo hacen. Nos convocan a una rueda de prensa, presentan un libro, un disco, cualquier cosa, y ahí comenzamos los periodistas disciplinadamente a tomar notas de lo que nos dicen y lo publicamos al día siguiente. Ello sirve al interés del que promueve la convocatoria, escasamente del público; no digo que no haya que dar la información, pero se puede dar en una columna de actos sociales, en tres líneas, no en media página. Nos convocan a que informemos, informamos lo que nos mandan, porque es más barato, es más cómodo, no hay que pensar. Este tipo de periodismo está muerto.

¿La alternativa es hacer periodismo de contexto?

Sí, pero el contexto no significa coger la Enciclopedia Británica y copiar una fecha y unos datos, eso no quiere decir que no haya que consultarla. El contexto es vida, es haber estado en los sitios. Si uno escribe un artículo sobre Yasir Arafat, por ejemplo, el difunto presidente de la Asamblea Palestina y no ha hablado con él nunca., no lo conoce, no ha estado jamás en una rueda de prensa suya, no ha hecho información acerca de él, cómo puede escribir significativamente sobre ese personaje. Solo los periódicos que tengan periodistas que circulen por el mundo tendrán ese tipo de material propio. De lo que se trata es de hacer periódicos de agendas e historias propias, aunque ello es muy difícil y costoso.

¿Cuál es su opinión respecto del impacto que viene teniendo Internet?

Cada día el Internet es más importante, lo que ocurre es que eso tampoco sustituye la experiencia personal propia. El gran periódico es un órgano de comunicación diaria a través de papel, que obtiene su material en forma directa. Nada sustituye la mirada personal del periodista.

¿Qué incidencia está teniendo Internet en la prensa escrita?

No cabe duda que Internet está afectando la circulación de la prensa escrita. Los medios digitales amenazan seriamente la existencia de los periódicos y frente a eso hay que hacer un periodismo diferente y proactivo. La difusión de los periódicos baja en todo el mundo desarrollado. La paradoja es que cuanto menos desarrollado está un país menos se ve afectado por Internet porque no hay el suficiente número de aparatos para que tenga una influencia grande sobre la prensa.

¿Qué plantea para mejorar los niveles de circulación de los periódicos?

El problema es que pocos empresarios y periodistas de los medios están abiertos a la crítica, a la autocrítica y al cambio. Muchas veces no pueden ver con claridad lo que ocurre porque hay medios que enferman de éxito: financieramente cada día les va mejor, los lectores, en su mayoría, son pasivos, no interactúan con el medio, el poder público y las empresas privadas llenan sus páginas de avisos y no tienen nadie quién les señale abiertamente los errores. Los diarios tienen que seguir reinventándose, dejar de ser repetitivos, oficialistas y de declaraciones para tener calidad.

¿Cómo analiza el mercado de periódicos en Latinoamérica?

No es mercado, es mercadillo porque el porcentaje de personas que compra el periódico es ínfimo. Cito algunas cifras: desde tiempo inmemorial, el cálculo se hace midiendo periódicos vendidos por mil habitantes. Los que más leen son los escandinavos, con unos 400 ejemplares por mil habitantes. En España, que somos de los últimos en Europa, sólo por delante de Grecia y Portugal entre los países de la UE, es 105. En Argentina, como mejor ejemplo, antes de la crisis se llegaba apenas a los 100. En Colombia yo he hecho mis propios cálculos, y creo que ronda los 25 ejemplares. México ha de ser lo mismo.

¿Hay interrelación comunicacional y periodística entre Europa y América Latina?

Europa no es asunto prioritario en la prensa de América Latina pero este hemisferio tampoco lo es para la del viejo continente y, lo más preocupante, ni siquiera merece mucho espacio en los medios de un país latinoamericano la información sobre sus vecinos. La prensa latinoamericana apenas tiene información internacional y lo que publica de otros países es mínimo. La prensa que más informa de América Latina es la española, más que la nacional de un país del propio continente.

¿Por qué usted afirma que hay que reinventar la "ficción" de América Latina?

Hay que reinventar esa ficción que es América Latina, para lo cual se requiere que los indios peruanos sean peruanos, que los indios bolivianos sean tales, que tengan el mismo derecho que los blancos a todo lo que tengan acceso, que participen de la vida del país plenamente, eso no ocurre todavía. Hay una serie de países en América Latina en donde no se ha producido la nacionalización de la totalidad de sus miembros.

fsarellano@cronicon.net