ME HUELE A FALSO POSITIVO

POR OCTAVIO QUINTERO


Si uno afirmara que el caso del general Rubén Darío Alzate en el Chocó es lo más parecido a eso que en Colombia se ha conocido como un "falso positivo", también puede estar dentro de las muchas conjeturas que hasta el propio presidente Santos teje alrededor de este asunto.

Porque, no lo duden, pasarán muchos años antes de que el país conozca "la verdad-verdadera", como se dice cuando todo puede ser o no ser. Colombia es un país, como el que más, que se abate en una prolongada mentira organizada desde cuando Bolívar y Santander se daban en la jeta por las Ibáñez (en privado), y en público bala con los españoles

Mientras tanto, desde el Presidente en adelante se cree que "aquí hay gato encerrado", cuando, al hacer el anuncio de la suspensión de diálogos en la Habana se pregunta:

… "¿Por qué estaba el general Alzate de civil y le dijo a sus escoltas que no lo acompañaran? ¿Por qué se desatendió la advertencia del lanchero para no irse río abajo, tan lejos?". Y seguramente todos los que en ese momento veían al Presidente se preguntaron lo mismo y sin mayor esfuerzo mental concluyeron en que "algo hay raro".

De ahí en adelante, cualquier cosa que usted y yo y todos digamos, podría caer en esa ambigua expresión de quien posa de saberlo todo sin saber nada: "sí y no".

Ahora estamos como el marido en la antesala de partos esperando ansiosos a que salga la enfermera con una criatura en las manos a ver qué fue… Esta analogía, no parece seria, pero es que tampoco parece serio lo que ha pasado con el general, y en general, con todo lo que está pasando en la Habana; que si empezamos a enumerar los "falsos positivos" que parecen rodear todo esto, justo hace dos años, nos volveríamos interminables.

Pero no se puede cerrar sin aclarar que todos queremos la paz, pero de "vedá-vedá", como dicen los hermanos costeños…

18 de noviembre de 2014.