LA TERCERA VÍA DE URIBE

POR OCTAVIO QUINTERO


E
l Tiempo, en su edición del 29 de junio entrevista al presidente Santos con motivo de la reunión de Cartagena sobre el relanzamiento de la Tercera vía, y le pregunta:

… ¿Esta reedición de la Tercera Vía lo deja usted, Presidente, como un punto de encuentro entre la izquierda y la derecha en América Latina e incluso en Colombia?

Sí. Es una buena forma de describir uno de los aspectos de la Tercera Vía, aunque yo prefiero hablar de punto de encuentro entre Estado y Mercado, porque los conceptos de izquierda y derecha son ya bastante obsoletos (resalto nuestro). Y El Tiempo titula: 'Izquierda y derecha son conceptos bastante obsoletos': Santos…
El presidente Santos pudo haberle agrado perfectamente algo como así:

"¿Qué pensamos en el actual Gobierno? Primero, que la discusión entre izquierda y derecha en el continente, es obsoleta, polarizante y no tiene hoy razones prácticas para sostenerse".

Eso, exactamente, fue lo que dijo Uribe en un discurso del 2008 en escrito pedido por el periódico ALMA MATER, de la Universidad de Antioquia, con motivo de la conmemoración de los 180 años de la Facultad de Derecho y Ciencias Política bajo el título: "Izquierda y Derecha: esa discusión en el continente es obsoleta, polarizante".

O sea que entre los invitados a la cumbre de Cartagena convocada por el presidente Santos faltó el expresidente Uribe para que acompañara a los expresidentes de Estados Unidos, Chile y Brasil, junto al Premier británico, Tony Blair y el jefe del gobierno español, Felipe González, todos precursores de la Tercera Vía, al igual que Uribe.

Esa coincidencia política entre Uribe/Santos, y entre estos y los ilustres ex mencionados, es por demás incongruente, pues, para que exista una tercera vía, debe haber antes otras dos que son, y han sido desde la Revolución Francesa, derecha e izquierda.

Pero esta no es la discusión… Lo que se resalta ahora es la coincidencia política de dos titanes de la derecha en Colombia que ahora se nos quieren presentar como la oposición del uno al otro, cuando lo que se manifiesta de bulto es la grave enemistad personal que ha surgido entre ellos, causando una división de la derecha, cosa bien distinta a una oposición política.

La historia es elocuente: nunca hubo oposición en el conservatismo cuando dos facciones, Ospina y Laureano, cuyos rescoldos todavía se agitan, se dividieron, acompañando en las sucesivas administraciones de la segunda mitad del siglo XX al gobierno de turno, unas veces los unos; otras, los otros; y lo mismo vale para la división que se presentó en el mismo lapso entre liberales frentenacionalistas y liberales revolucionarios (MRL).

La única oposición política que ha existido en Colombia es el comunismo y sus diferentes expresiones que vienen a ser, también entre ellos, divisiones, las mismas que se sumaron en el 2000 para conformar lo que hoy se conoce como Polo Democrático.

A partir del fin de la Guerra Fría (1989), el poder económico absorbe por completo, como subsidiario, al poder político, conformándose el neoliberalismo que, más que ideología política es un dogma económico… Y en esto también, Uribe/Santos son tan iguales como dos gotas de agua de la misma alberca, como bien se puede ver en los ocho años de Uribe (2002-2010) y los cuatro años de Santos (2010-2014) y seguramente los cuatro siguientes (2014-2018): más de lo mismo.

Fin de folio. Perdónalos Señor, porque sí saben lo que hacen…

4 de julio de 2014.