GUERRA AVISADA SÍ MATA SOLDADO

POR OCTAVIO QUINTERO



Hoy estamos a poco más de tres meses (25 de mayo) de una elección presidencial con un presidente-candidato denunciado por corrupción electoral ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes.

El carrusel de la reelección no es una invención febril de la oposición del Polo al gobierno de Santos o de la ojeriza del Centro Democrático de Uribe (CDU) contra el Presidente al que considera traidor a la causa.

La denuncia se formuló el 19 de diciembre pasado con "pelos y señales" como dice el docto vulgo, y alrededor del tema se han pronunciado insistentemente el Polo y el CDU sin que los integrantes de ese "mausoleo" legislativo donde reposan todas las denuncias contra los presidentes de Colombia digan "esta boca es mía", como también reza el adagio.

Tampoco el acusado Presidente ni los acusados parlamentarios se han dado por enterados porque otra de las estrategias de la corrupción rampante que se apoderó del país es dejar que todo resbale por los medios de comunicación en los que, "cuando la cosa se pone peluda" filtran noticias de un nuevo escándalo que hace que el escándalo viejo pierda importancia.

Estamos inmersos en un debate electoral (para retomar el tema), en que se sindica directamente al Presidente Santos y a 164 parlamentarios de la Unidad Nacional de estar financiando su campaña con dineros públicos en cuantía estimada en 3 billones de pesos; el nombramiento a dedo de al menos 1.968 cargos directivos, más 597 "ordenes de prestación de servicios (OPS), sistema prohibido por la Corte Constitucional.

Caracol Radio reveló la lista hace cerca de dos meses de los llamados Cupos Indicativos, sucesores de los auxilios parlamentarios, últimamente conocidos como "mermelada" esparcida a discreción de los políticos en montos que se expresan todos en miles de millones de pesos…

Allí están matriculados todos los partidos de la Unidad Nacional como La U, Cambio Radical, Conservadores, Liberales, Apertura Liberal, Pin, Verdes y hasta Progresistas, sindicados al menos dos cargos que, de hecho, ya debiera haberles caído la Procuraduría por tráfico de influencias y clientelismo, y aún por algo más grave: cohecho por dar o recibir, el mismo delito penal que llevó a la cárcel a Yidis Medina y a Teodolindo en la famosa reforma del articulito que ahora solo se recuerda como anécdota simpática de una picaresca política.

Toda la información que se suministró como "cabeza de proceso" a la Comisión de Acusaciones de la Cámara proviene del "Computador de Palacio", según afirma el denunciante, Ernesto Macías Tovar, un candidato al senado por el CDU quien, aunque tenga sus propios intereses políticos, en nada afecta la validez de su denuncia y de hecho, al recibírsela la Comisión de Acusaciones y conocerla de oficio la Procuraduría, debiera estarse investigando… ¿Lo está?

Fin de folio. También dimos en señalar una y otra vez la forma criminal como Uribe venía montando su reelección en el 2006, y solo después de que se consumó el delito, ya sin rever, se abrió la investigación. También Santos será reelegido en forma ilegal, y por allá en el 2018 nos vendremos a dar por enterados…

6 de febrero de 2014.