EL CURA PREDICA…

POR OCTAVIO QUINTERO

Pocas horas antes de que lo nombraran nuevo ministro de Minas, el laureado economista, Amílkar Acosta, había escrito para distintos medios nacionales e internacionales un sesudo análisis sobre las causas que han llevado al país al levantamiento campesino que tiene contra las cuerdas al presidente Santos.

Desde su mismo título, "La tormenta perfecta: siembra vientos y cosechas tempestades" (Ver: ARGENPRESS.info), el análisis es demoledor y arrasa con toda la política económica (en especial la agropecuaria), de las dos últimas administraciones: Uribe/Santos (2002 - 2014, con opción de cuatro más).

¿Por qué nombra Santos a Acosta en el Gabinete? ¿Hay en su designación un claro propósito de enmienda?

Bien vale la pena seguir el curso de este discurso del nuevo ministro de Minas que, entre otras cosas, empieza por atacar a la misma locomotora minera que ahora le toca conducir.

En efecto, el análisis en comento afirma que "la combinación de la segunda ola aperturista, ahora por cuenta de la proliferación de tratados de libre comercio y la vuelta a la economía primaria al socaire del boom minero - energético, ha dado al traste tanto con la industria como con el sector agropecuario. Uno y otro han perdido participación en el PIB y lo que es peor, la industria se mantiene en recesión y la agricultura crece muy por debajo del crecimiento de la economía en su conjunto"…
Y a esto, el nuevo ministro le llama: "Coma profundo" que sustenta con abundante estadística y referencia literaria a pie de página.

No cabe duda ya a nadie en Colombia que lo que ha lanzado a los campesinos al paro -inicialmente- y ahora a todo el mundo, son los tratados de libre comercio que el gobierno dio en firmar "a cualquier precio", se dijo en alguna oportunidad… "A tontas y locas", dice el nuevo ministro.

Su análisis es contundente y no requiere resaltos. Los pocos que aquí se toman son solo por preguntar:

¿Se sostendrá el ministro en su convicción o habrá contrición?

Bueno, de aquí en adelante… "El que tenga ojos que vea y oídos que oiga": Mateo 13: 1-9.

9 de septiembre de 2013.