¿"ENVIDIANDO A COLOMBIA"?

POR HELENA VILLAMIZAR GARCÍA-HERREROS

El conocido economista venezolano y hasta hace poco director de la revista Foreign Policy, Moisés Naim, publicó un artículo titulado "Envidiando a Colombia", en el cual compara los éxitos de este país con los males de Venezuela.

Pero su objeto de comparación no es el más afortunado pues Colombia está muy lejos de ser la nación democrática y de grandes logros económicos dibujada por Naim. A pesar de su popularidad, dice Naim, Álvaro Uribe aceptó la sentencia de un tribunal para no ser reelegido por segunda vez, situación "inimaginable en varios países de América Latina donde los jueces son propiedad del presidente". Pero olvida que la primera reelección de Uribe nació del delito de cohecho probado por la Justicia, y que el Referendo con el que proyectaba perpetuarse en el poder también estuvo marcado por una cadena de vicios de inconstitucionalidad, que en criterio de la Corte Constitucional no fueron "meras irregularidades, sino violaciones sustanciales a los principios democráticos".



Colombia en realidad está en las antípodas de una democracia real. No en vano la persistente violación de los derechos humanos ha impedido que el congreso de Estados Unidos apruebe el TLC, profundamente favorable a los intereses de esa potencia. Si bien los jueces en Colombia no son "propiedad del presidente", el cumplimiento de su deber en las investigaciones y condenas por parapolítica a importantes aliados del gobierno les ha causado una persecución sin tregua. Opositores, periodistas y sindicalistas igualmente han sido objeto de espionaje y de las más siniestras estrategias que incluyen "desprestigio", "sabotaje", "presión", "amenazas", "chantaje" e incluso "terrorismo", según consta en documentos descubiertos por la Fiscalía en allanamiento al DAS. Invito a escuchar al prestigioso periodista Juan Gossaín en www.youtube.com, quien indignado frente a dichas evidencias sentenció: "este es un plan de un organismo del Estado para acabar con el país".

¿Cómo envidiar a una nación en la que más de dos mil ciudadanos pobres fueron asesinados por el ejército en una práctica "casi sistemática" a lo largo del territorio nacional, según Phillip Alston, relator de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y presentados como éxitos en la lucha antiguerrillera?

Naim también habla de milagros ocurridos en Colombia; menciona la expansión económica y la importante ampliación de las exportaciones no tradicionales. Si bien éstas crecieron 123%, las importaciones por su parte más que se triplicaron -de US$ 11.653 millones a US$ 30.510 millones entre 2002-2009-. Las correspondientes a alimentos aumentaron de 6 a 10 millones de toneladas entre 2002-2008, contribuyendo al muy precario crecimiento del sector. La postración del campo y las gravísimas falencias de "la seguridad democrática", determinaron que entre 2002-2009, haya ocurrido el mayor desplazamiento durante los últimos 25 años, -49% según Codhes-. Si bien el mandato Uribe causó grandes derrotas a las FARC, la seguridad en las ciudades ha sufrido agudo deterioro y en los campos nuevas bandas herederas del paramilitarismo asolan a la población bajo una actitud pasiva del gobierno según Human Rights Watch.

Los resultados en materia de inversión tampoco son envidiables. En realidad la formación bruta de capital fijo como porcentaje del PIB fue inferior a la de Venezuela (20% frente a 23,5% en promedio entre 2002-2009). El crecimiento de la inversión extranjera si bien considerable, sus beneficios han sido un simple espejismo como lo revela el creciente desempleo que sitúa a Colombia en el segundo lugar en Latinoamérica y con tasas muy superiores al promedio regional (13% frente a 8,3%) Pese a considerables flujos de inversión extranjera y de remesas de trabajadores en el exterior, Colombia ha experimentado un cuantioso drenaje de recursos hacia el exterior. Sus transferencias netas al exterior suman US$ 9.109 millones en estos mismos años 1/. Una preocupante filtración al ingreso en el marco de graves pérdidas de valioso patrimonio público por concepto de privatizaciones y del aumento paralelo de la deuda pública externa de 60% entre 2002 y marzo de 2010 y de la interna superior al 100%. Lejos de envidiable "parece cosa de locos", como calificó el gran economista Javier Fernández al examinar el fenómeno hace pocos años.

Por su parte las injusticias sociales, las desigualdades, la pobreza y la corrupción, contrariamente a lo expresado por Naim, no "son menos que antes"; han empeorado. Colombia formó parte del trío de países que, según la CEPAL, aumentaron la concentración del ingreso después del 2002, como lo revela el coeficiente de Gini y otros indicadores. La distribución primaria del ingreso experimentó un cambio estructural hacia el aumento de las rentas del capital. En Colombia además ocurre con creces lo que el FMI y el Banco Mundial denominan la "captura del Estado" o procesos de corrupción desde el diseño de las normas. Ejemplo de ello son el Programa Agro Ingreso Seguro, o la distribución de los recursos públicos de "Familias en Acción", cuyos principales beneficios inexplicablemente no se dirigen a los departamentos con mayores necesidades insatisfechas. Un estudio de Global Exchange, citado por Daniel Coronell, muestra como en el Chocó con un índice de necesidades básicas insatisfechas -NBI- de 79,58% 1.672 familias reciben ayudas, frente a 4.731 familias en Caldas, cuyo NBI es de apenas 17,76%. La comparación resulta significativa según el estudio dado el origen caldense del Ministro de Hacienda, del embajador ante la OEA y ex director de Acción Social así como de un senador del uribismo con parientes en Acción Social y quien quintuplicó su votación. Felices coincidencias ocurridas a otros senadores del partido de la U, cuya suerte electoral parece muy vinculada a los recursos públicos de Familias en Acción. Y, "Es evidente que el aprovechamiento ilegal de Familias en Acción se trasladó a la campaña presidencial" dice Coronell.

En realidad en Colombia sí existen milagros pero éstos sólo recaen sobre los más ricos y las grandes trasnacionales beneficiarias de generosas políticas y dádivas bajo el mandato ilegítimo que ha dejado a Colombia con elevado desempleo, deuda, y déficit fiscal y con una grave crisis humanitaria de desplazamiento y de la salud. ¡Pocas razones para envidiarla!

1/CEPAL; "Panorama Económico de América Latina 2009".

Julio 25 de 2010.